floating dreams

Tuve la idea de hacer un trabajo en conexión con el trabajo de Dalí. Entonces decidí hacer una instalación cercana a Dalí y que la conexión con él fuera onírica, algo concectado con los sueños. De esta manera, como la escultura que hice en Australia, pensé en estructuras flotantes. Cuando pensé en la conexión con las estructuras y formas de Dalí, pensé en el reflejo en el agua, que conectaba las esculturas con el museo como un cordón umbilical. Y se produjo la conexión de que el contacto con el agua es muy importante en Dalí. En la mayoría de sus cuadros se puede observar el mar, la playa, las rocas. Fue una buena manera de conectar con Dalí. Además, estamos en Florida, y curiosamente el Museo Salvador Dalí se construyó con la intención de ver el mar. Quiero que mi trabajo como pintor funcione dentro de estas estructuras que comunican —a través del agua y del reflejo— con Dalí. Para mí el mar tiene mucho que ver con los sueños.

El mar está por encima de toda oscuridad. Para mí esto tiene la sensación de soñar, y también de inmensidad. Básicamente, estas formas, estos reflejos en el agua, aparecen como una línea vibrante, y tienen movimiento constante, lo que se parece a la sensación de que cuando duermes hay un espacio constante de movimiento, dentro de los sueños. Y esto aparece como la variación de formas en el agua, pareciendo un movimiento cerebral, y estos reflejos siempre se están moviendo, cambiando y nunca tienen la misma forma.